5 razones por las que la dieta mediterránea es de las más saludables 

Todas las regiones del mundo tienen su cultura y costumbres, entre ellas se encuentra la gastronomía, una de las formas más ricas e interesantes de conocer los lugares donde viajamos es a través de su comida. Así abrimos nuestro paladar y experiencia a nuevos sabores, olores y colores que terminarán enriqueciendo nuestra mente.  

Cada país y estados tienen sus platos característicos; por ejemplo, la comida mexicana se conoce como picante y por estar muy basada en el maíz, mientras que la comida proveniente de la India, suele ser extremadamente condimentada con todo tipo de especias. Al decir Italia, la mente se nos va automáticamente hacia la pasta y la pizza, las cuales se originaron allá, aunque según Nutrición Sin Más, en la actualidad se consuman sus versiones más refinadas. 

Lo cierto es que la comida mediterránea es conocida y alabada por muchos expertos como muy saludable. Pero ¿Qué es lo que le da esa característica? Conoce cuáles son los elementos que la conforman y la hacen tan recomendable para nuestra dieta habitual: 

Aceite de oliva: este es el tipo de aceite más utilizado en la preparación de las comidas del sur de Europa y es uno de los más saludables para nuestro organismo gracias a la cantidad de nutrientes que aporta. Puedes empezar a ver cambios en tu salud solo al cambiar el aceite habitual de soya o maíz que normalmente se tiene en las cocinas, por aceite de oliva. Este tiene propiedades anticancerígenas, antioxidantes, regula el colesterol, previene la diabetes, entre otros beneficios. 

-Pescado: el pescado, así como los frutos del mar son altamente saludables y también son elementos indispensables en la comida mediterránea. Especialmente los pescados grasos son los más sanos ya que suelen ser ligeros y fáciles de digestión a la vez que aportan nutrientes valiosos.  

Según estudios realizados, las personas que viven en la cuenca mediterránea suelen ser más longevas, a sufrir menos de enfermedades degenerativas y a mantenerse en mejores condiciones físicas a pesar de la edad. El pescado tiene mucho que ver con esto. 

-Vino: en esta parte de Europa, el consumo de vino está asociado a la buena salud. Específicamente el vino tinto se consume no solo en ocasiones especiales sino acompañando las comidas para realzar su sabor. Estudios avalan que una copa o 5 onzas de vino a diario evita el riesgo de enfermedades cardiovasculares, influye en la buena salud bucal, favorece la digestión, así como evita el envejecimiento prematuro gracias a sus antioxidantes y flavonoides, entre muchos más beneficios. 

-Vegetales frescos: las ensaladas mediterráneas forman parte importante de esta dieta. Hay varias decenas de variables de estas ensaladas y los ingredientes más recurrentes suelen ser: espinacas, tomates, berenjenas, aceitunas negras, rúcula, albahaca, orégano, lechuga romana, cebolla morada, rábano, pepino, alcaparras, calabacín, aguacate y también algunos lácteos como queso mozzarella, parmesano, feta, brie, de cabra, entre otros. 

-Frutas: con respecto a estas, varían dependiendo del país, pero las que más se repiten son la manzana, pera, albaricoque, ciruela, cerezas, limones, naranjas, sandías, melones, uvas, arándanos, grosellas, fresa, frambuesa, zarzamora, y más. 

Los países que se encuentran en la cuenca mediterránea y de donde proviene esta gastronomía son España, Grecia, Sur de Italia y Francia, así como Malta. Regiones donde sus dietas se basan en los alimentos mencionados anteriormente, aunque no sean los únicos. La importancia de la dieta mediterránea radica en la gran variedad de alimentos que incluye, los cuales aportan una riqueza nutricional imprescindible para mantenernos saludables.  

 Autora del Post:

Edith Gómez

Editora – gananci.com

 https://www.linkedin.com/in/edithgomezbenitez

 

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