Cura de belleza contra los ‘malos humos’

 

Sequedad, acné, alergias y falta de brillo son algunos de los problemas que la polución causa en su piel

La dermatóloga Cornejo recomienda “una ducha diaria, hidratación con cremas ricas en antioxidantes, colirio en los ojos y un buen bálsamo labial”

La boina gris que se ha instalado en Madrid ha hecho saltar las alarmas en los últimos meses. Pero la superación de los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno (NO2) no es un problema que atañe sólo a la capital y va más allá de la prohibición de circular a más de 70 km/h o estacionar en las zonas controladas por parquímetros. Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 92% de la población vive en lugares donde no se respetan los estándares sobre la calidad del aire y cada año se producen tres millones de defunciones prematuras debidas a la contaminación atmosférica.

Esta mortalidad se atribuye a la exposición a pequeñas partículas de 10 micrones de diámetro o menos, que pueden causar cardiopatías, neumopatías y cáncer. Son tan minúsculas que logran penetrar a través de la piel, la parte del cuerpo en contacto con el medio. Esa falta de respiración ahoga los poros y otorga a la tez un aspecto amarillento y mate, como hace el tabaco, afirma la doctora Adam, de la Clínica Dermaline: “La función de barrera ante agentes externos como la polución provoca una menor oxigenación y que la incorporación de nutrientes se haga con dificultad. Las consecuencias son un cutis desvitalizado, opaco y con un aspecto envejecido“.

Ocho de cada 10 dermatólogos advierten de las amenazas más inmediatas de la polución: sequedad, acné, alergias y falta de luminosidad. “La contaminación produce cambios en la piel, desde la deficiencia de oxígeno a la deshidratación, reacciones alérgicas e irritativas”, corrobora Cornejo, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

No en vano, un estudio científico de la marca Olay revela que un 95% de las mujeres asiáticas están preocupadas y son conscientes de estos efectos nocivos, citando específicamente como consecuencias una “mayor sensibilidad, decoloración, sequedad, poco brillo y rugosidad”. El porcentaje baja hasta el 50% en Estados Unidos y el 30% en Inglaterra. ¿Qué hay de España?

“La intoxicación del cutis se acentúa y multiplica a diario en nuestro país. Está demostrado que una mala calidad ambiental acelera la edad biológica de la piel”, asevera Marina Cerdá, directora de comunicación de Germaine de Capuccini, firma de cosmética made in Spain que acaba de lanzar al mercado un plan de choque contra la polución ambiental en vista de la creciente demanda. “Las partículas finas, como el monóxido de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles y sustancias tóxicas invisibles, tienen un tamaño 20 veces menor que nuestros poros. Se depositan sobre la película hidrolipídica, llegando a alcanzar las capas más profundas. Es aconsejable realizar por ello una limpieza neutra a diario por la mañana y por la noche, independientemente de si nos maquillamos o no, así evitamos que se obstruyan”.

Para luchar contra la asfixia que sufre la piel, la experta recomienda además productos que contengan antioxidantes capaces de bloquear la actividad de los radicales libres.

Más cuidados en la urbe

La doctora Adam alerta sobre todo a quienes viven en grandes ciudades. “Están más expuestos a la suciedad y requieren, por tanto, de más cuidados. Hay que facilitar el correcto aporte de oxígeno y nutrientes a las células dérmicas, y facilitar el drenaje de impurezas y toxinas”. La médico sugiere la aplicación de factor de protección solar antes de salir de casa y tratamientos exfoliantes, revitalizadores y/o regenerativos, según los casos. Cornejo insiste en esa sequedad cutánea que se ve incrementada en la urbe: “Existen más casos de dermatitis atópica, rojeces, pieles sensibles e intolerantes por la polución y debido al uso excesivo de calefacciones sin la hidratación ambiental necesaria”.

La dermatóloga prescribe una ducha diaria con agua templada y jabón suave e hidratación facial y corporal adecuada al tipo de piel con cremas ricas en antioxidantes. “Beber mucho líquido, una alimentación equilibrada con frutas y verduras, colirio humectante para evitar el ojo seco y un buen bálsamo labial“.

Natividad Lorenzo, propietaria del centro de belleza homónimo y con 30 años de experiencia, ha notado cómo se han incrementado las consultas en este sentido. “La piel se obstruye más y hay quien metaboliza peor”. En esta época del año se le da más importancia a la oxigenación porque se pueden realizar tratamientos más profundos al no estar tan expuestos al sol como en verano. “Cuando se incrementan los niveles de polución es preferible acudir a un profesional para realizar una cura de belleza según las necesidades y extrayendo todo el sebo. Facilitará el intercambio de nutrientes y ayudará a recuperar la hidratación”.

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