El cacao natural protege contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares

Si se tomara en su forma natural, el cacao sería todo beneficios, pero esto sería muy amargo y el 25% de la población no lo tolera, por lo que se procesa añadiéndole azúcares y lípidos, que lo hacen menos saludable, como ocurre en el caso del chocolate blanco.

 

Incorporar el cacao natural a la dieta aumenta la protección contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, ha informado el consultor sénior en Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona y presidente del comité científico del Observatorio del Cacao, Ramon Estruch. En un desayuno organizado con motivo del Día Mundial del Corazón y Día Mundial del Cacao, que se celebrarán el 29 de septiembre y el 1 de octubre, respectivamente, el doctor ha señalado que el consumo regular de este alimento “estimula la producción de óxido nítrico, que es un potente vasodilatador, mantiene la elasticidad de las arterias, actúa contra la hipertensión y mejora el perfil lipídico”.

El médico ha recordado que la prevención de enfermedades crónicas puede potenciarse en muchas ocasiones “mejorando el estilo de vida en vez de recurriendo a medicamentos” Además del ejercicio físico, esto implica llevar una dieta mediterránea, “la más saludable”, y la combinación con “otros productos que no son mediterráneos pero que también son muy saludables, como el café, el té o el cacao”.

El cacao es un alimento rico en flavonoides, un tipo de polifanoles, “compuestos bioactivos que sintetizan las plantas para protegerse de las plagas, la sequía y el sol y que pasan a protegernos de enfermedades crónicas como el cáncer o los problemas cardiovasculares”, ha apuntado Estruch. En combinación con la teobromina, otro componente del cacao, los flavonoides pueden reducir el colesterol de forma significativa, elevando el colesterol protector o HDL y controlando también la hipertensión arterial.

El doctor Estruch ha citado el caso de los Kuna, nativos de la isla de San Blas (Panamá), que “consumen mucho cacao puro” -unas cuatro tazas al día-, lo que se traduce “en una reducción del 90 % en la mortalidad de la población”. El consumo de cacao también reduce la resistencia a la insulina, posibilitando un mayor efecto con menor cantidad, y mejora las funciones mentales, ya que las personas que consumen más polifanoles tienen una mejor memoria inmediata y retardada, ha añadido Estruch. Los beneficios mentales de la ingesta de cacao van más allá, ya que además retrasa el deterioro cognitivo y las demencias.

En este sentido, el doctor Estruch ha señalado un artículo del New England Journal of Medicine de 2012 que establecía “una correlación significativa” entre la ingesta de polifanol con el número de premios Nobel en distintos países. Por su parte, la entrenadora de salud Núria Roura, especializada en salud y nutrición, ha situado la cantidad ideal de consumo de cacao en una o dos cucharadas al día. Se trata de un ‘superalimento’, ha señalado Roura, que “tiene una alta densidad nutritiva en poca cantidad: es una fuente excelente de minerales como el magnesio, el hierro, el manganeso y el cromo, de vitaminas B y de antioxidantes”.

El cacao es un alimento muy versátil, ha indicado la nutricionista, que no se encuentra sólo en el chocolate y que se puede consumir con recetas dulces y saladas. Si se tomara en su forma natural, el cacao sería “todo beneficios”, ha apuntado Estruch, quien sin embargo ha remarcado que “esto sería muy amargo y el 25% de la población no lo tolera“, por lo que se procesa añadiéndole azúcares y lípidos, que lo hacen menos saludable, como ocurre en el caso del chocolate blanco, “el peor” según el doctor. Lo más saludable, ha indicado Estruch, es “consumir chocolate o cacao en polvo” con más del 70% de cacao, “aunque lo ideal sería el 90%”.

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