La gimnasia antiarrugas

 

Que practicar deporte de manera moderada es necesario para mantener el cuerpo en forma (y el organismo sano) no es un secreto para nadie. Pero además puede ser un aliado contra el envejecimiento prematuro del rostro. ¿Cómo? Desde dos frentes: tanto con ejercicios faciales que estimulan los músculos como practicando disciplinas que mejoran el aspecto de la piel y refuerzan su estado óptimo.

Ejercicio… de la cara

“La gente que menos gesticula es la que menos arrugas tiene”, sentencia Elia Roo, dermatóloga de la Academia de Dermatología (AEDV). Las de la frente, las patas de gallo y las que salen en la comisura de los labios, denominadas líneas de expresión, son las que más delatan los gestos habituales y las emociones. La inyección de toxina botulínica para relajar el músculo es una de las opciones más demandadas, pero como no todo el mundo está dispuesto a pincharse, “la gimnasia facial puede ser útil para reducirlas”, explica la doctora Rosa Ortega (de la AEDV). “Existen ejercicios para la cara que tonifican, desarrollan la masa muscular y reeducan los gestos que provocan esas arrugas tan características”, prosigue.

Hay que situarse ante un espejo y sujetar con las yemas de los dedos las zonas donde trabajan los músculos (el frontal, los orbiculares y sobre los que apoyan pómulos, mejillas y cuello) que se quiere estimular. Los movimientos deben presionar y moverse en sentido contrario a las contracciones musculares. Se hace de forma lenta, unos 30-40 segundos por zona con varias repeticiones. Para ver resultados, a partir de los 35 años habría que ejercitar el rostro a diario.

El yoga que quita años

“El equilibrio total que se consigue con el yoga se traslada a la piel en forma de luminosidad”, explica Pilar Losada, cofundadora del Centro Mushin. Una de las máximas de esta disciplina es que todo está conectado; al practicarla de manera regular se reducen el estrés y la oxidación celular, que causan arrugas y flacidez. La respiración (‘pranayama’), que se practica de manera consciente, rítmica y profunda, aumenta la oxigenación de la sangre y la eliminación de toxinas. Cuando el paso de los años se manifiesta en el cuerpo a través de la falta de firmeza, “son las posturas (asanas) que se realizan de pie las que tonifican los músculos de caderas, cintura, piernas y muslos”, resalta Losada.

Existe también un yoga facial: una serie de gestos que va adoptando la cara, ayudándose o no de manos, dedos o puños, que reafirman el rostro. El dermatólogo Mukta Sachdev, del Hospital Manipal en Bangalore (y colaborador de Clinique), aclara que “deben realizarse de una manera regular para conseguir beneficios y complementarse con hábitos saludables”. Una sesión de esta disciplina puede durar hasta 90 minutos.

Pedalear para estirar la piel

Un hurra para las fieles al gimnasio porque serán premiadas con rostros más jóvenes. “Los ejercicios aeróbicos como montar en bicicleta o subirse a la elíptica ayudan a quemar grasa; si se combinan con musculación, también se gana en volumen y tersura facial. La piel es un órgano y, como tal, necesita que la circulación sanguínea sea la correcta para nutrirse de los alimentos y el oxígeno que lleva consigo. La actividad física potencia así un buen tono del cutis”, explica Mariano Aicardi, ‘fitness manager’ de Caroli Health Club. José Antonio Fernández, entrenador y director técnico de BodyOn, añade: “Al realizar ejercicio se incrementa la concentración de glóbulos rojos que reactivan vitaminas y proteínas, lo que se traduce en un aspecto más firme y elástico”.

Por otra parte, la sudoración lógica que se produce al realizar una actividad física conlleva la eliminación de las toxinas acumuladas en el organismo, limpiando los poros y permitiendo que el cutis respire mejor. Un ejercicio moderado es suficiente para notar los beneficios. “Caminar todos los días 30 minutos o correr contribuye a regenerar y fortalecer las estructuras musculares que aportan tonicidad y firmeza”, anota Fernández. El movimiento provoca que el cuerpo produzca elastina y colágeno, dos aliados contra el envejecimiento. Pero cuidado, tampoco hay que pasarse. “Correr una media de tres horas semanales es suficiente. En exceso, y sin una hidratación adecuada, puede producirse el efecto contrario: una tez apagada y flácida”, advierte.

Cosmética efecto ‘fitness’

Mascarillas y cremas con activos antiedad, tanto para rostro como para cuerpo, se aplican a base de masajes que imitan la acción de una sesión deportiva.

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