Los riesgos de las pomadas anestésicas antes de la depilación láser

 

Las pomadas anestésicas empleadas en cantidades ingentes, tal como suelen aplicarse antes de la sesión de láser, pueden penetrar intradérmicamente y llegar a sangre, poniendo en riesgo la salud del paciente, tal como ha advertido la agencia americana FDA. Además, puede ocurrir una agresión o quemadura silenciosa, ya que para el paciente es indolora.

La depilación láser constituye un proceso estético doloroso para hombres y mujeres y, aunque soportable, en la eliminación del vello corporal se puede evitar este dolor mediante el empleo de un anestésico tópico denominado EMLA, cuyo mal uso entraña graves consecuencias para la salud.

Aunque evitan el dolor durante la depilación láser, las cremas anestésicas no son, ni mucho menos, inocuas. La Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) acaba de emitir una advertencia sobre de los riesgos de estas cremas cuando se utilizan antes de procedimientos cosméticos.

“Si está planteándose recibir un procedimiento médico o estético en la piel, debería discutir con su médico la necesidad de un producto anestésico para prevenir el dolor y, en ese caso, si puede usar un anestésico tópico aprobado con esa indicación. También debería discutir con su médico si existen otros modos de reducir el dolor que sienta durante el procedimiento”, advierte la carta del organismo sanitario.

Los fármacos tópicos (cremas, geles o pomadas compuestos por anestésicos como la lidocaína, la tetracaína, o la benzocaína) suelen utilizarse para aliviar el dolor de quemaduras, úlceras, hemorroides… así como para ‘preparar’ la piel antes de diversos procedimientos, como una punción arterial o una gastroscopia. Sin embargo, con la popularización de la depilación láser, estos ungüentos también han ganado usuarias.

En muchos centros, se aconseja aplicar la crema anestésica horas antes de la depilación y, a ser posible, envolver la zona ‘adormecida’ con plástico para potenciar el efecto anestésico de estas cremas, que pueden comprarse sin receta. Este uso es el que preocupa a la agencia estadounidense.

El EMLA (siglas en inglés de ‘Mezcla Eutéctica de Anestésicos Locales) es un anestésico en crema que incluye dos potentes principios activos: lidocaína y pricolaína. Es un fármaco de uso común en las curas ambulatorias de dermatología que implican algún tipo de intervención quirúrgica menor y superficial sobre la piel.

Los anestésicos tópicos no sólo bloquean el envío de la señal de dolor desde la epidermis. Parte de la sustancia anestésica que contienen puede pasar a través de la piel y llegar al flujo sanguíneo. Cuanta más extensión de piel se unte, más cantidad se aplique o más tiempo permanezca la sustancia en la piel, más riesgo habrá. Una piel irritada o con una erupción cutánea, cubrir la aplicación o el ejercicio son otros aspectos que aumentan los riesgos de las cremas anestésicas.

En el caso de su empleo para paliar el dolor asociado a la depilación láser se están describiendo un número creciente de casos de sobredosis por EMLA al aplicar demasiado producto y en zonas más extensas de lo debido. Estas ‘intoxicaciones’ dan lugar a un proceso denominado ‘metahemoglobinemia’ que hace que llegue poco oxígeno a los tejidos (hipoxia tisular) y que éstos se vuelvan azules (cianosis).

Depilación: ¿Qué ocurre si se abusa de ls EMLA?

La piel de la persona que por un uso excesivo de EMLA ya sea en cantidad, extensión o tiempo de permanencia o cualquier combinación de estas posibilidades, sufre una intoxicación, se vuelve azul a partir de un 10% de metahemoglobinemia en sangre.

Después aparecen otros síntomas como ansiedad, taquicardia o irritabilidad y a partir de un 30% la persona podría tener dificultad para respirar (disnea), confusión, crisis convulsivas tónico-clónicas, fallo cardiopulmonar y si este porcentaje se encuentra por encima del 70% podría incluso morir.

 

Dos fallecimientos a causa del uso ‘alegre’ de estos compuestos-productos

“Normalmente, la aplicación de anestésicos tópicos para un procedimiento médico se hace en la consulta a manos de un profesional médico formado. Sin embargo, la FDA está al tanto de que el empleo de estos productos antes de un procedimiento cosmético puede no estar supervisado por un profesional entrenado. Sin esta supervisión, el paciente puede aplicar grandes cantidades de anestésico tópico en la piel“, advierte el organismo federal.

La agencia estadounidense ya ha tenido noticia de dos chicas que fallecieron a causa de estos productos. Se trataba de dos mujeres de 22 y 25 años, respectivamente, que se aplicaron anestésicos tópicos (cremas compuestas por lidocaína y tetracaína preparadas en la farmacia) en las piernas para evitar el dolor de la depilación láser. Las jóvenes cubrieron las piernas con una envoltura de plástico, tal y como se les había aconsejado. Ambas pacientes sufrieron convulsiones, cayeron en un coma y fallecieron a causa de los efectos tóxicos de las pomadas.

Aparte de estos dos fallecimientos, la agencia ha tenido noticia de otros pacientes, tanto adultos como niños, que han experimentado graves efectos secundarios, como alteraciones del ritmo cardiaco o convulsiones, tras el empleo de estos productos.

Además de bloquear la transmisión de la señal nerviosa del dolor, estos compuestos pueden interferir en los impulsos nerviosos que controlan el latido del corazón. De hecho, la lidocaína también se utiliza como antiarrítmico (es decir, para ralentizar el ritmo cardiaco acelerado).

depilacion

Consejos

Para frenar el uso ‘alegre’ de estos compuestos, la agencia estadounidense recuerda que “algunos pacientes dicen que no necesitan emplear anestésicos tópicos [durante la depilación láser]. Algunos procedimientos pueden necesitar un grado de adormecimiento que no puede conseguirse de manera segura con estos productos. Hay otras técnicas que los médicos pueden emplear si hace falta una gran cantidad de anestesia”. Si, de todos modos, se recomienda o prescribe el anestésico y la usuaria decide emplearlo, la agencia recomienda:

  • Utilizar un anestésico autorizado. La FDA recomienda consultar su página al respecto. También la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) dispone de una página web en la que se pueden consultar los fármacos autorizados en nuestro país.
  • Emplear un anestésico tópico que contenga la menor concentración de principio activo (lidocaína, tetracaína, etc.) que sea necesaria para conseguir una anestesia adecuada. “Pregunte a su médico si la cantidad de anestésico tópico que hace falta o que se aconseja en su procedimiento”, aconseja la FDA.
  • Asegúrese de que su médico le da las instrucciones adecuadas sobre cómo emplear de manera segura el anestésico. El consejo es especialmente importante cuando la usuaria se va a someter a un procedimiento cosmético (como es la depilación), porque el médico no estará presente cuando se utilice el producto. La consigna: aplicar la menor cantidad de crema posible durante el menor tiempo posible. Y recuerde que cubrir la aplicación aumenta el riesgo de efectos secundarios.

 

1º Supervisión y control médicos:
Los EMLA requieren de una prescripción por un médico y ser dispensados en farmacia bajo esta condición. Si se acude a centros estéticos, estos medicamentos se deben utilizar bajo supervisión médica.

2º Ceñirse a la posopología:
Se debe emplear en la cantidad, extensión y tiempo indicados en la ficha técnica del medicamento. Estas cremas se suelen aplicar de forma abundante una hora antes de la depilación y para su mejor absorción y efecto anestésico se emplean vendajes oclusivos. Se deben emplear siempre en piel sana, ya que afecciones comunes como los eccemas y las placas de psoriasis fomentan una absorción más rápida.

Además, el prospecto o ficha técnica que acompaña al medicamento indica que no se debe emplear más de 60 gramos de producto (cada tubo contiene 30 gramos). La extensión en la que se puede aplicar es en una superficie máxima de 600 centímetros cúbicos, lo equivalente aproximadamente a una hoja de papel DINA cuatro, durante un tiempo mínimo de una hora y máximo de cinco horas.

3º Interacción con otros fármacos:
Hay que comentar todos los medicamentos que se están utilizando cuando nos prescriben EMLA. Existen medicaciones que incrementan el efecto de los EMLA sobre los niveles de metahemoglobina como antibióticos (sulfamidas), antimicrobianos comunes en la profilaxis del paludismo, nitritos y nitratos (nitroglicerina, que se emplea en fármacos para la angina de pecho) o benzocaína.

“Hay personas que han llegado a urgencias tras haber utilizado 7 y 8 tubos de productos, cuando el límite máximo está en 2″, apunta la dermatóloga sobre los casos de uso excesivo del anestésico tópico que existen igual entre hombres y mujeres y en gente joven.

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