Marte y la Tierra alcanzan esta noche su máxima cercanía en 11 años

La distancia que separa a los planetas del Sistema Solar va variando en función de su posición. Y esta noche, a las 23.35 (hora peninsular española) Marte y la Tierra alcanzarán su máxima cercanía de los últimos 11 años. En concreto, estarán situados a una distancia de 75,3 millones de kilómetros, la más corta desde el 5 de octubre de 2005, cuando les separaban 69 millones de kilómetros.

Sin embargo, ni la distancia de esta noche (lunes 30 de mayo) ni la de 2005 superan el récord de aproximación que se produjo el 26 de agosto de 2003, cuando ambos planetas llegaron a estar a sólo 55,8 millones de kilómetros de distancia. Fue el mayor acercamiento en los últimos 60.000 años entre Marte y la Tierra.

Marte, bautizado así en honor al dios romano de la guerra, y la Tierra se acercan periódicamente cada 26 meses, pero esa distancia varía debido a que los dos planetas tienen órbitas elípticas. Por ello, aunque este planeta normalmente puede divisarse a simple vista, experimenta notables variaciones tanto en su brillo como en su tamaño durante un año marciano, que dura 687 días terrestres.

“Estos días, en la constelación de Escorpio, se puede ver Marte mucho más brillante de lo que suele ser habitual, y a simple vista se puede apreciar el tono rojizo“, señala Asunción Sánchez, directora del Planetario de Madrid, que el 1 de junio cerrará sus puertas hasta principios de 2017 para emprender obras de renovación.

Hoy será, por tanto, una buena ocasión para observar el planeta rojo, tanto a simple vista como con prismáticos y telescopios, aunque no tan propicia como la del pasado 21-22 de mayo, como recuerda Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional (IGN). “Efectivamente Marte está particularmente cercano estas noches. El mejor momento para verlo fue durante su oposición el día 21-22 de mayo”. Saturno también será visible en las cercanías.

Aproximación y oposición de Marte

Y es que, como explicaba Mario Viciosa en este vídeo, el 21 y el 22 de mayo se alinearon el Sol, la Tierra, la Luna y Marte. Es decir, estaban colocados en línea recta, con la Tierra colocada entre Marte y el Sol.

Esos dos días, el planeta rojo estuvo totalmente iluminado por el astro rey. Por eso, cuando está en oposición se dice que “Marte está en fase llena”. Esta fase se produce aproximadamente cada 780 días.

“En su próxima oposición, el 31 de julio de 2018, Marte estará más cercano todavía a la Tierra que este año, casi lo más cercano que es posible, un récord que se alcanzó en agosto del año 2003″, señala Bachiller.

La oposición de Marte y la máxima aproximación a la Tierra se producen en días distintos debido a que la órbita de Marte es elíptica. Por ello, el 22 de mayo, cuando tuvo lugar la la oposición de Marte, este planeta seguía acercándose a la Tierra. A partir de las 23.35 horas de este lunes, Marte comenzará a alejarse de nuevo de la Tierra. No obstante, “permanecerá relativamente cercano hasta el 21 de julio”, señala Bachiller.

De hecho, hasta el 12 de junio la distancia que separará la Tierra y Marte será inferior a los 77,2 millones de kilómetros.

Planificación de misiones espaciales

Los periodos de máximo acercamiento permiten a los astrónomos divisar detalles del planeta rojo desde los telescopios terrestres pero son, sobre todo, muy importantes para las agencias espaciales, que planifican el lanzamiento de sus naves espaciales a Marte para que coincidan con los momentos en los que ambos planetas están más próximos. Esto les permite acortar el viaje y ahorrar combustible, que es un elemento clave para reducir el peso de una nave y hacer viable la misión.

Aprovechando esa ventana de lanzamiento favorable, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó el pasado marzo la nave ExoMars2016, que llegará en octubre a Marte, siete meses después del despegue. La segunda parte de la misión, ExoMars2018, ha sido pospuesta dos años , hasta la siguiente ventana de lanzamiento, debido a los retrasos en su desarrollo. En esa nave viajará un vehículo robótico (rover) capaz de perforar la superficie marciana hasta los dos metros de profundidad para buscar indicios de vida, tanto en el pasado como en el presente. El rover europeo completará el trabajo que están haciendo los robots de la NASA Curiosity y Opportunity, que en la actualidad exploran el planeta rojo para ayudar a preparar una futura misión tripulada. Junto con las sondas orbitadoras, analizan el suelo y su atmósfera y seleccionan posibles lugares para el aterrizaje de la primera tripulación humana.

De la misma forma, la NASA, que tenía previsto lanzar este año otra nave a Marte, Insight, tuvo que cancelar el lanzamiento debido a un problema técnico que no pudo resolver a tiempo. Ahora tiene que esperar dos años, hasta 2018, para volver a tener una situación favorable para el lanzamiento.

Fuente: http://goo.gl/63TXda