¿Por qué está de moda la cosmética ‘negra’?

Carbón, algas, perlas negras, o incluso lava toman el relevo a los ingredientes de belleza tradicionales para irrumpir en nuestro tocador con un único color como referente.

En la historia de la humanidad, si alguien ha sabido de belleza, ésa es Cleopatra. Los truquitos de esta beauty expert del Antiguo Egipto se consideran en nuestros días verdaderos secretos de la eterna juventud.

El mundo de la belleza, por su parte, evoluciona en contacto directo con lo natural, precisamente porque gracias a intrépidas como Cleopatra sabemos hoy que la panacea se encuentra en las entrañas de la madre Tierra. Por ello, no es de extrañar que lo último en tratamientos cosméticos nos llegue del lejano oriente y sí, también de la naturaleza. Hablamos de las cremas negras que, paradójicamente, aportan luz al rostro.

Productos como el carbón en polvo -que absorbe la grasa y mejora la circulación- o los barros del mar Muerto -cuyo efecto purificante se usa en jabones y mascarillas- son sólo algunos ejemplos de cómo los ingredientes azabache han ganado terreno en el mundo cosmético. El objetivo, siempre es el mismo: iluminar, reparar y purificar la piel.

Beneficios black que son extrapolables al cuidado facial del hombreEnergy Extreme Mask, de Germaine de Capuccini, actúa como un escudo para la piel masculina, la protege de los radicales libres y de las agresiones medioambientales, aportándole un plus de hidratación y tonicidad.

Pero el color aquí no es una mera acción de marketing. La tonalidad de estos productos se debe a sus componentes activos, que a menudo son de lo más exclusivos: desde el polvo de meteorito que usa Filorga para su Skin Absolute, a la savia negra de la línea Alga Vital de Givenchy, pasando por la lava petrificada de la isla napolitana de Pantelleria, ingrediente secreto de la Crema Nera de Giorgio Armani. Todas las grandes firmas se han rendido ante el influjo azabache en busca del lujo supremo y demás efectos mágicos para prevenir la oxidación y parar el envejecimiento cutáneo.

Fuente;  http://goo.gl/3MsNsh