Primavera, Tu piel sana y el vientre plano

Las temperaturas comienzan a subir, los días se alargan y volvemos a sentir   en la primavera y las vacaciones de Semana Santa, sigue estos consejos, pero recuerda que debes de ser constante. Hazlo todos los días.

 

1. Realiza una higiene adecuada cada día para eliminar los restos de maquillaje y partículas que se adhieren a la piel. Emplea un agua micelar, que no aporte residuos ni reseque y, si es preciso, límpiala más a fondo después con un jabón adecuado a cada tipo de piel para asegurarnos de que está completamente libre de residuos.

2. Protege la piel del sol. Es muy importante mantener la piel protegida durante todo el año, para evitar el daño que el sol produce sobre ella. Una fotoprotección  adecuada incluso durante los meses  invierno.

3. No te olvides de la exfoliación una vez a la semana. Si no sufres de piel sensible o con alguna patología que lo impida, exfoliar a fondo la piel una vez por semana ayudará a eliminar todas las células muertas y así contribuir a la regeneración de la piel. Emplea un gel scrub o una mascarilla exfoliante.

4. Aplica productos tratantes antes de acostarte. Que ejerzan su efecto positivo sobre la piel durante el sueño.

5. Tu vientre plano:  rutinas saludables de alimentación y ejercicio que debemos incorporar en nuestro día a día (olvídate de las dietas milagro y los ejercicios exprés)

 

. Menos sal, mejor. “La sal es fundamental en nuestra dieta, porque nos proporciona el sodio necesario para un buen aporte electrolítico –explica Nasarre–. El problema es que, según la OMS, consumimos el doble de la recomendada”. Y la mayoría de las veces no somos consciente de ello, “porque el 75% de la sal consumida no proviene del salero, sino de los alimentos que compramos”, advierte la experta. Sabemos que esta provoca retención de líquidos: utiliza menos y estarás también ‘reduciendo’ volumen.

. Bebe agua. Una cantidad suficiente de agua (alrededor de dos litros al día) al día asegura un funcionamiento adecuado del sistema digestivo y evita la retención de líquidos que se acumulan en el abdomen.

. La fibra. Un nutriente muy importante para mantener el sistema digestivo activo que no puede faltar en una dieta saludable.

. Más frutas. Se recomienda tomar al menos cinco piezas de fruta al día. Mejor apuesta por tomarla tal cuál y deja de lado los batidos, que pierden buena parte de su contenido en fibra.

. Muévete. Caminar, correr o pedalear, son opciones muy válidas para evitar que el metabolismo se vuelva más lento. Es importante mantener la actividad física diaria y una forma de mantenerse activo es incorporando caminatas diarias o utilizar la bici en lugar de tomar el autobús. Lo ideal es hacer alguna actividad que acelere el ritmo cardiaco y estimule la quema de grasa durante, al menos 30 minutos al día.