Proteger tu piel en invierno: las agresiones externas no descansan

 

Pese a que las auténticas bajas temperaturas todavía puedan parecer lejanas en el calendario, no lo olvides: las agresiones externas no descansan. Y es que precisamente la brusca bajada de los termómetros que ya hemos acusado en las últimas semanas es uno de los factores definitivos que pasarán factura a nuestra piel.

Por eso, en otoño no debemos bajar la guardia y, si en verano prestamos especial importancia al sol y los problemas de pigmentación, en invierno debemos centrarnos en la hidratación. «Con el frío la piel sufre y debemos protegerla. Hay muchos factores que hacen que, en estos meses, la piel se nos seque con facilidad: la calefacción, la contaminación, el estrés… ensucian nuestra piel, taponan los poros, reducen la oxigenación y transpiración».

De hecho, es probable que ya hayas empezado a sufrir los primeros efectos del frío y notes que tanto tu cutis como tus labios se muestran más delicados: irritados, descamados… Pero que no cunda el pánico. Hoy día existen productos cada vez más específicos que nos pueden ayudar a afrontar las inclemencias del otoño con total solvencia.

Así, para los labios cuarteados, lo mejor será recurrir a un exfoliante para luego nutrirlos en profundidad con un bálsamo hidratante. Para el rostro, nuestros mejores aliados serán la crema y el sérum y, un par de veces por semana, una mascarilla facial puede hacer milagros, devolviendo toda la hidratación perdida a nuestra piel. Además, no olvides recurrir a fórmulas con factor de protección UVA, pues aunque el clima no sea estival, la radiación continúa haciendo mella en la dermis, también en estos meses.

El rostro es sin duda el gran perjudicado, pero es común caer en el error de olvidar el resto del cuerpo porque «lo llevamos cubierto». Falso. Tal y como explican desde la firma francesa: «En muchas ocasiones, le prestamos menos atención al cuidado corporal, pero también sufre con las agresiones externas y se seca e irrita con mucha facilidad. Para cuidarlo, conviene aplicar una crema hidratante a diario e incidir en las zonas más secas, como pueden ser los codos y las rodillas».

Una buena forma de complementar el cuidado podría ser el uso de un gel sin detergentes que proteja tu piel y, aunque siempre resulta más laborioso, no te saltes la exfoliación, clave a la hora de eliminar impurezas y células muertas: «Realiza cada semana o 10 días un peeling corporal, exfoliando tu cuerpo para actuar contra la sequedad y las células muertas», recomiendan desde el laboratorio experto. Ya lo sabes, la fórmula para sobrevivir al frío con el aplomo de una nórdica es sencilla: constancia y mucha hidratación. ¿Quién dijo que el blanco no era tu color?

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