Sabiduria de tu piel, ¿Qué diferencia un tratamiento de noche y uno de día?

El paso del tiempo es inexorable para todos. En el caso de la piel del rostro, se manifiesta de forma bien visible, en forma de nuevas arrugas, líneas de expresión más marcadas, aparición de manchas, flacidez… Y, aunque detener el tiempo no sea posible, sí que existen armas para mantener durante más tiempo una piel con un aspecto joven, firme y saludable.

Se suele dar mucha importancia a la aparición de las primeras arrugas, pero no son el único elemento que envejece el rostro, otro de ellos es la flacidez, el descolgamiento de los tejidos que hace que el óvalo facial se desdibuje y se pierda la definición de un pómulo bien marcado, de la línea de la mandíbula o incluso del mentón, siendo otro elemento que marca de manera inexorable el paso del tiempo.
Una de las tendencias de ‘beauty’ consiste en aplicar tratamientos al irte a dormir. No solo las tradicionales cremas específicas, sino también mascarillas para el cabello, ampollas con poder detox o sérums para el rostro que ayudan a despigmentar o dotan a la piel de una inusitada luminosidad e hidratación mañaneras.

Aunque lo de no irte a dormir sin tu crema de noche no es algo nuevo. Las abuelas aconsejaban dormir con aceite de ricino en las pestañas para tenerlas largas y espesas, o con glicerina con limón en las manos para que, bien cubiertas con unos guantes mientras dormías, se levantaran hidratadas, con la piel clara y sin manchas.

Hoy, la ciencia les da la razón. Entre los motivos, uno muy importante: mientras duermes, tu piel duplica el efecto de los cosméticos. El sueño de la belleza existe pero, ¿qué significa exactamente?

Los científicos han demostrado que dormir es fundamental para nuestra piel.

¿Qué diferencia un tratamiento de noche y uno de día?

Desde el punto de vista  cosmetologico Principalmente difieren de su formulacion (los activos y la textura):

 

Día versus noche.

Durante el día, la piel entra en modo ‘defensa’ y potencia la producción de enzimas antioxidantes, se defiende contra los agresores ambientales, como el viento, el sol, el frío o la contaminación.

En los tratamientos de día priman las texturas ligeras que se absorben rápidamente para permitir la aplicación del fondo de maquillaje. Generalmente incluyen activos hidratantes y aceites con tacto seco junto a activos antienvejecimiento en el caso de los tratamientos antiedad.

Mientras que Durante la noche se centra en regenerarse, essta  en modo ‘reparación’, activando los mecanismos de regeneración y limpieza“.

En los de noche las texturas son más confortables y envolventes. Además, suelen incluir una mayor cantidad de elementos nutritivos y activos que ayudan a mejorar los efectos de los mecanismos nocturnos,  que favorece la exfoliación, un efecto drenante que aporta un aspecto de piel descansada.

De once de la noche a las cuatro de la madrugada es cuando la piel alcanza sus máximos niveles de regeneración celular y flujo sanguíneo. La piel aprovecha para eliminar células viejas y dar paso a otras nuevas.

Todos estos procesos permiten que la piel se prepare para el día siguiente, cuando restablezca su función de barrera protectora. Sin embargo, dado que estos procesos de regeneración tisular producen una gran cantidad de deshechos metabólicos,  “la rutina nocturna no termina hasta que no limpiamos la piel de nuevo al levantarnos, para liberarla de las células muertas que la piel produce al deshacerse de toxinas”.

En definitiva; Una calidad del sueño irregular o deficiente puede traducirse en una tez opaca y un tono de piel desigual. Los cuidados nocturnos en ese caso son aún más necesarios.

“Durante la noche, el cutis absorbe mucho mejor los activos de los cosméticos”,
https://vimeo.com/209708184