Un sueño reparador acelera la quema de calorías. Cosas que adelgazan y tú no lo sabes

¿Sabías que dormir bien te ayuda a adelgazar? Toma nota de estos otros pequeños detalles cotidianos que ayudan a agilizar la combustión de calorías.

DESAYUNAR

Un buen desayuno es fundamental para cargar las pilas tras la vigilia nocturna y la mejor manera de despertar a nuestro metabolismo para que cumpla con su cometido a tope. Saltarse la primera ingesta de la jornada es uno de los mayores errores que podemos cometer.

HACER INTERVALOS

“Lo mejor para acelerar tu metabolismo es realizar entrenamientos que generen picos de intensidad, los conocidos entrenamientos por intervalos o HITTS”, asegura Sergio Serrano, entrenador de Holmes Places Palacio de Hielo (Madrid).

COMER CADA POCO TIEMPO

Y cantidades pequeñas para mantener activado nuestro metabolismo activo. Lo ideal sería realizar cinco ingestas a lo largo de día. Los grandes banquetes suponen un trabajo extra para el sistema digestivo y terminan transformándose en grasa al producirse un excedente de energía que nuestro organismo no necesita para funcionar.

CAMBIAR DE RUTINAS

No dejes que tu cuerpo se aburguese. Cambia el tipo de entrenamiento, introduce series, intervalos o ejercicios diferentes para sacarle de su zona de confort.

TOMAR PICANTE

Alimentos como las guindillas o los jalapeños aumentan el gasto de calor, activando la combustión de calorías.

DORMIR

Ocho horas y a pierna suelta. Dormir resulta fundamental para que el organismo cumpla con su función regeneradora tras el desgaste al que le sometemos durante la jornada. No hacerlo no sólo despierta -nunca mejor dicho- el apetito sino que ralentiza la quema de calorías.

HACER ‘CARDIO’

Realizar ejercicio aeróbico, al menos, tres veces a la semana, mantiene en guardia a nuestro metabolismo, potenciando la quema de grasa incluso horas después de haber terminado de entrenar.

BEBER CAFÉ

La cafeína, consumida con moderación, ayuda a gastar más calorías de forma natural y, ante esfuerzos prolongados, potencia la activación del metabolismo pero puede aumentar el riesgo de deshidratación.

COMBINAR AERÓBICO Y PESAS

“Si entrenas en un gimnasio, combina ejercicios de fuerza con cardiovasculares: cinta, bicicleta o elíptica”, aconseja Serrano. El entrenamiento perfecto sería: “Empezar con ejercicios de tono con pesos medios o grandes, dependiendo del nivel e incidiendo más en los grupos musculares más grandes: piernas, pecho y espalda. Después, terminar con un cardio moderado. Siempre en combinación y tiempo parejos”.

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