5 aspectos científicos de los tatuajes 

 

Desde que se tiene conocimiento acerca de la vida humana, estos se han caracterizado por realizarse modificaciones en sus cuerpos, ya sea a través del cabello, en la cara, modificaciones temporales o permanentes. En la actualidad, los tatuajes son la forma más popular de las modificaciones permanentes a pesar de que hasta aproximadamente los años 60 esta práctica estaba casi destinada exclusivamente a los convictos. 

Sin embargo, en pleno año 2018 la historia ha cambiado. Se han realizado múltiples estudios al respecto y uno de los más significativos data del año 2009, el cual arrojó que al menos 1 de cada 8 personas entre los 18 y los 29 años tienen al menos un tatuaje, eso sería el equivalente al 36% de la población en ese rango de edades. Si tú todavía no tienes uno porque no has podido costearlo, aprende en Gananci cómo ganar dinero extra de manera sencilla. 

Al contrario de lo que mucha gente piensa, el dinero es uno de los aspectos menos importantes que hay que tomar en cuenta cuando tienes pensado realizarte un tatuaje. De hecho, hubo un momento de la historia (a finales de los 1800 y principios de los 1900) donde estos se volvieron una moda entre los aristócratas europeos y por ende su precio se elevó considerablemente, tanto que solo los más ricos podían pagarlos. Pero en la actualidad no es así, los tatuajes ya no pueden identificarse directamente a ninguna clase o estrato social. 

Al momento de hacerte un tatuaje hay otros elementos que debes tener presentes y sentirte seguro acerca de ellos para que más adelante no tengas problemas con el mismo. Por eso a continuación, encontrarás algunos aspectos científicos de ellos para que puedas tomar una decisión bien informada, ya que se trata de algo que te acompañará para toda la vida. 

1.- Se dice que el inventor inicial de la primera máquina de tatuajes moderna fue el reconocido Thomas Edison, considerado uno de los inventores más prolíficos de la historia, siendo la bombilla el invento por el que es más conocido. Otros registros aseguran que fue Samuel O’Reilly a finales del siglo XIX el creador de esta máquina que tiene un sistema parecido al del taladro dental o un timbre común. 

2.- A pesar de que la tecnología ha avanzado y se han creado nuevos diseños de máquinas, la metodología ha variado muy poco. La realización del tatuaje consiste en inyectar tinta en la piel en la segunda capa de la misma llamada dermis, en ella se alojan las pequeñas gotas de tinta con la aguja de la máquina que puede subir y bajar en promedio unas 1500 veces por minuto.  

El dolor aparece porque la aguja debe traspasar la primera capa de la piel para llegar a la segunda, donde la tinta podrá quedarse tal y como fue colocada por más tiempo. Lo que significa que el tatuaje se mantendrá en mejores condiciones y sin distorsión a pesar del paso del tiempo. 

3.- Los tatuajes en sí no son un impedimento para donar sangre. Seguramente has visto en bancos de sangre que las personas tatuadas no tienen permitido ser donantes, a menos que haya pasado un año luego de su último tatuaje. 

Esta práctica no tiene que ver con la tinta que haya entrado en contacto con la piel, sino con las agujas. Ese lapso que debe esperarse para poder donar sangre luego de la realización del tatuaje es para asegurarse de que la persona no haya contraído ninguna enfermedad (como hepatitis, VIH, infecciones sanguíneas) por estar expuesto a las agujas de la máquina.  

Por esta razón, si no ha pasado ese tiempo, pero necesitas realizar una donación, puedes hacerte primero unos análisis para descartar la presencia de estas enfermedades y presentarlos en el banco de sangre. 

4.- Los tatuajes no son una práctica reciente. De hecho, en el año 1991 se encontró una momia muy bien conservada gracias a la temperatura del glaciar alpino de donde se extrajo. Lo interesante es que dicha momia data de unos 5.300 años ya tenía 57 tatuajes en su cuerpo. Esto hace a Ötzi la momia natural más antigua del mundo y demuestra el uso de los tatuajes desde tiempos antiguos. 

5.- Según la Academia Española de Dermatología 1 de cada 3 españoles entre 18 y 35 años tiene al menos un tatuaje. Lo que quiere decir que es una práctica sumamente extendido en el país. Aun así, muchas personas han sentido discriminación al momento de buscar/conseguir trabajo debido a los mismos.  

En el 2017 el sitio web de la ABC en España publicó un reportaje donde explicaba las dificultades a las que tenían que enfrentarse las personas tatuadas dependiendo del medio laboral donde se desenvolvieran. 

Este es otro aspecto (y la zona del cuerpo)  que también debe ser tomado en cuenta al momento de tatuarse porque aunque gran parte de la sociedad los acepta, otros todavía se resisten al verlos como símbolos de rebeldía -que en su momento lo fueron- y podrías ver tus oportunidades disminuidas. 

Sin embargo, si es algo que desees hacer, no dejes que el miedo sea tu impedimento, atrévete a salir de tu zona de confort y toma todas las medidas de seguridad pertinentes (el local, la experiencia del tatuador, la esterilización de los equipos, el tipo de tinta a utilizar, agujas nuevas, entre otras)  para que esta sea una experiencia positiva y de la cual sientas orgullo. 

 Autora de Post:

Edith Gómez


Editora – gananci.com

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