La Vitamina D Crucial para todas las edades, pero aún más a partir de los 50

 

La vitamina D afecta a 229 genes del genoma humano, lo que explicaría que una deficiencia en esta vitamina pueda estar en el origen de múltiples enfermedades.

En Estados Unidos, una asociación de científicos que reúne a los más grandes expertos en vitamina D ha elaborado una lista impresionante de enfermedades que se podrían evitar con el simple hecho de mantener un buen nivel de esta vitamina.

Por ejemplo, han calculado que una buena tasa de vitamina D en sangre, situada entre 50 y 75 ng/ml, supone entre otros los siguientes beneficios. (2)

  • El riesgo de cáncer disminuye de forma muy notable: cáncer de mama (-83%), de colon (-80%), de páncreas (-65%), de vejiga (-66%), de endometrio (-67%) y de riñón (-75%).
  • El riesgo de enfermedades cardiovasculares disminuye en al menos un 50%: infarto (-50%) e hipertensión arterial (-78%).
  • El riesgo de osteoporosis y de todo tipo de fracturas disminuye en un 50%.
  • El riesgo de gripe estacional disminuye en un 83%.
  • El riesgo de asma disminuye en un 63%.
  • El riesgo de diabetes tipo 1 disminuye en un 71%.

En conjunto, disminuye a la mitad el riesgo de morir prematuramente a causa de una enfermedad que podría evitarse. Es lo que demuestra un gran estudio publicado en junio de 2014 por el BMJ (British Medical Journal) y que relaciona los niveles bajos de vitamina D con un aumento de la mortalidad por todas las causas.

A pesar de su importancia para mantener una buena salud, muy pocas personas tienen un nivel de vitamina D adecuado. Los especialistas comparan esta situación con una auténtica epidemia de magnitud mundial.

 

Es fundamental para todas las edades, pero aún más a partir de los 50

Los estudios científicos recientes muestran que, incluso en los países muy soleados como es el caso de España, mantener un nivel suficiente de vitamina D es difícil. Y especialmente entre los meses de octubre y marzo, cuando el sol apenas se deja ver ni calienta, pasamos menos tiempo al aire libre y no es posible una síntesis natural suficiente de esta vitamina.

Para beneficiarse de los efectos de un buen nivel de vitamina D sobre la salud, los expertos aseguran que hay que contar con una tasa en plasma superior a 30 ng/ml.

Otros especialistas van un poco más allá en su recomendación y aconsejan llegar a 40 ng/ml.

¿Y cómo se consigue alcanzar esas tasas plasmáticas? Pongamos un ejemplo.

Para mantener ese nivel durante todo el año, incluso en invierno, sin aportes nutricionales complementarios, haría falta que se expusiese todos los días al sol durante al menos 20 minutos (o incluso 30) y ello al mediodía, cuando el sol está más alto. Claramente, esto es casi imposible si vive en el hemisferio norte.

Pero ni los jóvenes se libran.

Un estudio llevado a cabo en un lugar tan soleado como Canarias y sobre población joven detectó una deficiencia significativa (< 20 ng/ml) en un 32,6% de la población y moderada (<30 ng/ml) en un 28,6%.

Así que imagínese qué ocurre a medida que se van cumpliendo años y más en lugares geográficamente menos bañados por el sol: pues que una persona mayor de 50 que no se preocupe por su nivel de vitamina D tendrá carencia de forma casi automática. Así se refleja de hecho en un estudio realizado en nuestro país que concluyó que, entre la población mayor de 65 años, el 86,3% presentaba insuficiencia vitamínica, y que esta era grave (<15 ng/ml) en el 35,2% de los casos.

¡Eso significa que casi 9 de cada 10 españoles mayores de 65 años tiene déficit de vitamina D, y que este llega a ser severo en un tercio de los casos!

¿Qué dosis necesita usted?

El déficit de vitamina D es una realidad de importantes efectos sobre la salud en general, y no sólo a nivel de salud ósea. Por eso es importante que tome medidas desde hoy mismo.

Para un adulto sano, las autoridades europeas recomiendan una dosis diaria de 400 Unidades Internacionales (UI) de vitamina D, una cifra que hoy por hoy se puede calificar claramente no ya de insuficiente, sino de ridícula.

Existen numerosos debates sobre la dosis necesaria para una buena complementación en vitamina D. Esto depende en gran medida de la edad, modo de vida, lugar de residencia (si se vive en una región soleada o no)… Pero los científicos están seguros de una cosa: una suplementación diaria de 400 UI de vitamina D es básica para todo el mundo (hombres y mujeres); ¡incluso en España las autoridades sanitarias respaldan esa recomendación! Es decir, que las autoridades, tan conservadoras en materia de complementos nutricionales, consideran que de forma general es necesario tomar un complemento de vitamina D. (9)

Pues bien, si tiene más de 50 años, los especialistas recomiendan una complementación de al menos 1.600 UI al día. Y ciertos estudios proponen incluso dosis diarias que van hasta las 10.000 UI al día.