Terapia facial estimuladora de colágeno con ondas de choque, ¿el secreto de la eterna juventud?

Gracias a la medicina estética y a los avances científicos y tecnológicos, hoy es posible lucir el rostro (y el cuerpo) que deseamos. Uno de estos avances tecnologicos y cientifico es la terapia con ondas de choque, ¿la conoces?.

La terapia de ondas de choque es un tratamiento facial innovador que estimula las fibras de colágeno del rostro. La formación de colágeno se produce de forma natural,  gracias a esta técnica se consegue ese aspecto joven que tanto deseas  con una apariencia totalmente natural.

Qué función tiene el colágeno en nuestro organismo?

La finalidad del colágeno es la de sostener y mantener unido todo tu organismo y ello se consigue gracias a la formación de las fibras (de colágeno) que se van formando a lo largo de los años. Por tanto, el colágeno es el que determina la elasticidad y firmeza de los tejidos.

A medida que envejecemos, su formación disminuye. El colágeno es una proteína de nuestro organismo, se mezcla con una sustancia denominada elastina, como resultado de esta mezcla se acaba constituyendo un tejido en forma de red.

Terapia facial estimuladora de colágeno con ondas de choque

Es muy importante que es estimular su formación para conseguir un  rejuvenecimiento facial. Y la terapia con ondas de choque es una técnica excelente para ello. Su aplicación logra resultados realmente espectaculares de una forma totalmente natural. Además, es una técnica no invasiva, por lo que el daño en el organismo es prácticamente nulo y, como consecuencia, no comporta dolor al paciente.

Las ondas de choque son ondas de presión que produce un objeto y tienen la peculiaridad de viajar más rápido que el sonido (cuya velocidad es de 343,2 metros por segundo). Las ondas de choque producen una diferencia de presión y un aumento de la temperatura en el medio tan extrema que producen consecuencias en todo aquello que alcanzan.

Las ondas de choque estimulan la formación de fibra de colágeno y de los vasos sanguíneos. Con ello se consigue un aporte extra del flujo de sangre a la piel y un aumento de la elasticidad y la firmeza. Como consecuencia, las arrugas disminuyen y el aspecto es mucho más rejuvenecido. Los resultados pueden apreciarse ya en la primera sesión si la piel del paciente no está demasiado dañada.

 

 

En los tratamientos de estética se utilizan tres tipos de ondas de choque:

.- Las ondas de choque focales planares son ondas acústicas de gran energía y gran profundidad cuyo efecto es permeabilizar los adipocitos para permitir que la grasa acumulada salga al torrente sanguíneo. Es un tratamiento completamente inocuo porque respeta la integridad de las células y no tiene efectos secundarios. Estas ondas se usan mucho en fisioterapia, pero con un cabezal totalmente distinto, ya que en tratamientos de estética las ondas planares no convergen en ningún punto, sino que irradian toda su energía en las zonas en las que penetra. Mientras que las ondas de choque para tratamientos de fisioterapia convergen en un punto, precisamente en aquellos donde hay fuertes dolores y en los que concentran toda su energía para tratarlos.

.- Las ondas de presión radiales son ondas superficiales y de baja energía que se utilizan después del tratamiento con ondas de choque planares para activar la microcirculación y el metabolismo, alisar la musculatura y drenar hacia el canal linfático el producto de desecho que ha quedado.

.- Por último, las vibraciones de alta frecuencia son impulsos vibratorios generados neumáticamente en el tejido de manera controlada que realizan reflejos de estiramiento, 35 veces por segundo, lo que produce la contracción continua del músculo.

Como se aplican las Ondas de choque:

Dado que es un método no invasivo, no se necesita aplicar anestesia local, ni requiere de ninguna inyección. Tampoco suele causar dolor, quizá el paciente puede notar un poco de incomodidad (dependiendo de su tolerancia al dolor), pero cabe destacar que se puede ajustar la intensidad del tratamiento en todo momento.

.- Primero, se limpia la zona a tratar y se aplica un gel sobre las zonas del rostro del paciente donde hay que actuar. El gel permite la transmisión de las ondas de choque a través de la piel.

.- Segundo, se coloca un cabezal sobre el gel, el cual está conectado al aparato que emite las ondas, y se presiona ligeramente. De esta manera se transfieren las ondas de choque al rostro del paciente.

La terapia puede realizarse en cualquier tipo de piel, incluso en las bronceadas. Aunque personas con problemas de coagulación, inflamación, que tomen tratamientos con corticoides o tengan problemas oncológicos no pueden beneficiarse de esta terapia. El número de sesiones como mínimo ha de ser de 5 y no duran más de 20 minutos cada una de ellas. La frecuencia de las sesiones es de una o dos a la semana.