En busca del condón más fino: crean un látex ultra delgado gracias a una resistente planta australiana

Combinan la gran resistencia de la planta Spinifex y la nanotecnología para crear mejorar el látex, desarrollando un nuevo material para fabricar preservativos y guantes finos y fuertes

Se llama Spinifex y durante miles de años ha demostrado ser una planta tremendamente resistente a la sequía y a los cambios en el clima que ha experimentado el territorio que hoy es Australia. En la actualidad se conocen 69 especies de Spinifex (Triodia) que han evolucionado de un ancestro común de hace 15 millones de años, convirtiéndose en un buen ejemplo de la capacidad de resistencia y adaptación al medio de ciertas especies.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, ha combinado la resistencia de esta planta y la nanotecnología para mejorar el látex, desarrollando un nuevo material que, según aseguran, permitirá fabricar pronto condones y guantes ultrafinos a prueba de roturas.

Los científicos, que han trabajado conjuntamente con aborígenes australianos, los Indjalandji-Dhidhanu de la región Camooweal del noroeste de Queensland, han desarrollado un método para extraer nanocelulosa de esa planta. Durante mucho tiempo, esta comunidad aborigen ha utilizado el Spinifex como adhesivo.

La nanocelulosa obtenida a partir de esta planta es añadida al látex durante el proceso de producción para mejorar sus propiedades y obtener un material muy delgado y resistente. Se trata de un nanoaditivo flexible, por lo que les permite conseguir un material fuerte y más delgado que a su vez tiene gran flexibilidad.

“Nuestro objetivo es permitir [con este látex mejorado] la fabricación del condón más fino del mercado, es decir, 30% más delgado que el condón Okamoto, que tiene unas 40 micras” [La empresa de condones japonesa Okamoto es famosa por haber ido sacando al mercado preservativos cada vez más finos], explica a EL MUNDO el profesor Darren Martin, del Instituto Australiano de Bioingeniería y Nanotecnología de la Universidad de Queensland.

“En nuestros primeros ensayos hemos conseguido condones de 45 micras sin defectos. 45 micras sería equivalente al grosor de un cabello”, añade. Cuando mejoren el proceso, esperan conseguir condones un 30% más delgados que pasen todos los estándares de seguridad, aunque en el futuro pretenden lograr preservativos incluso más finos.

En el mercado en dos o tres años

Conseguir condones lo más finos posibles es una de las demandas de los usuarios, pero este producto también puede usarse para fabricar condones más fuertes, según Darren Martin: “El mercado puede usar nuestro aditivo de dos formas. Una de ellas es para fabricar el condón más delgado, pero también para obtener condones de 40 micras que sean más fuertes y seguros. Probablemente los mercados más conservadores, como el de Reino Unido y EEUU, se inclinen por la segunda opción pues se sabe que los condones más finos están asociados con las roturas”.

“Con el mismo grosor, el látex enriquecido con Spinifex es más resistente a las roturas que el látex convencional”, asegura tras haber testado la resistencia y seguridad de los condones con látex reforzado en una fábrica de EEUU, donde fueron sometidos a las pruebas de inflado para comprobar su fiabilidad.

CONDON

Su plan es que este látex mejorado también se utilice para fabricar guantes extremadamente finos que sean tan fuertes como los actuales pero que permitan a los profesionales que los usan habitualmente, como los cirujanos, aumentar la sensibilidad de sus manos y que les resulten más cómodos.

Entre las otras aplicaciones de la nanocelulosa que barajan figuran los filtros de agua, fibras de carbono renovables o conseguir materiales de construcción como el hormigón más resistentes.

La cantidad de nanocelulosa que necesitan para fabricar su látex es pequeña, por lo que de momento cree que no necesitarán cultivarlo: “En la actualidad, la superficie con Spinifex equivale a tres veces el tamaño del estado de Texas, aunque a medida que aumente la producción de látex podríamos necesitar tener más. Estamos trabajando con nuestros socios, indígenas australianos, para desarrollar una nueva industria en una un área remota de Australia”, señala.

“Hemos tenido ya una respuesta muy positiva tanto de fabricantes de condones como de guantes de todo el mundo”, asegura Martin, que calcula que en dos o tres años se comercializarán productos con este látex. Su precio será más caro pues “serán comercializados como un producto premium. Para los fabricantes, nuestro aditivo será vendido a un precio muy competitivo, aunque el precio final estará determinado por los resultados y la demanda del mercado”.

Fuente: http://goo.gl/jiAEln