El Láser de CO2 fraccionado,  actúa de forma selectiva y localizada, entregando la energía en un frente de temperatura,  controlada y suficiente, para producir el daño confinado a columnas (Técnica de Columna) de  piel que cicatrizan rápidamente, dejando zonas de colágeno nuevo que conlleva una mejora del tono y la textura de la cicatriz, suavizándole, mejorando así el aspecto final de la zona tratada. Esta técnica consigue además eliminar las capas de piel envejecida y dañada por el sol, lográndose una piel rejuvenecida.

Láser Fraccionado CO2 + Meso para el Melasma:

Con el Láser Fraccionado CO2  incidimos en el área de tejido seleccionado ocasionando pequeños orificios en forma de pixelado (técnica de columna) a diferentes grosores (calibres) y con diferente separación (distancia) dependiendo el resultado que se quiera obtener con la energía – luz del  láser.

Posteriormente se aplica en la zona tratada con el Láser con vitamina C pura y activa, que se gracias al pixelado generado, penetra por estos “huecos” hasta alcanzar las capas más profundas de la epidermis. Este ingrediente activo es el más eficaz en la lucha contra las manchas, no sólo por su acción antioxidante y porque normaliza todos los procesos cutáneos, sino porque favorece la pigmentación ordenada del melanocito. La vitamina C, además, reduce la inflamación celular, algo vital para combatir manchas de origen hormonal como es el melasma.

Al combinar su aplicación con el láser de CO2 la infusión profunda de esta vitamina multiplica por 17 su eficacia y su acción se prolonga en el interior de la piel durante una semana. Con esta técnica se logra Reordenar la melanina, destruyendo la acumulación de pigmentos bajo la superficie cutánea y, en consecuencia, eliminar  el melasma en la mayoría de los casos tratado.

Se realizan 3 sesiones, una por semana. Durante las sesiones de láser se deben intercalan tres tratamientos de mesoterapia, en los que se infiltra vitamina C. Ello refuerza la acción antimanchas y asocia un importante efecto revitalizante.

– Tratar Rosácea y Cuperosis con  Láseres de CO2 (10600 nm):

A Favor: Son los láseres de elección cuando tenemos lesiones de rosácea, como el rinofima, mentofima u otros. Eliminan el tejido redundante. Nos permiten eliminar el tejido inestético hipertrófico de forma muy precisa y sin dejar cicatrices.

En Contra: Requieren unos cuidados pre y postratamiento adecuados para conseguir resultados óptimos.

 

Tratar las Marcas, Cicatrices del ACNÉ y similares:

El láser de CO2 es útil para tratar cicatrices de acné y el hecho de que sea un daño fraccionado consigue una reepitelización mucho más rápida y eficaz a partir de las columnas de piel indemne.  El haz de luz se divide en numerosos haces que impactarán en la piel dejando columnas de piel tratadas intercaladas con columnas de piel normal. Este fraccionamiento aumenta la seguridad y mantiene la eficacia. Donde se aplica el láser de CO2 se formará una lesión que reepitelizará y formará piel nueva. El proceso de cicatrización estimula la producción de colágeno.

– Cicatrices en FURGON o BOXCAR Scars

Son como agujeros o depresiones superficiales con una profundidad de 0,5 mm y un diámetro de 2 mm. Son frecuentes en mejillas.

cicatrices de acne picahielo
– Cicatrices  PICAHIELO

Agujeros puntiformes profundos con fibrosis en el fondo de la piel. Típicos en las mejillas.

cicatrices de acne onduladas
– Cicatrices  ONDULADAS

Dan una textura irregular a la piel, afecta a zonas grandes de tejido y se ven más al contraluz.

 

Láser de Co2 para corregir el párpado superior caído:

El parpado caído es una alteración que hace que la mirada adopte una expresión triste y cansada. Aplicando esta técnica que se realiza empleando un láser Con Láser Terapia  de CO2de última generación, se alisa la piel y permite abordar una técnica de sutura a modo de polea. Con este tipo de sutura se consigue reforzar el músculo elevador del párpado superior, que al debilitarse hace que el párpado caiga. El objetivo es tensar esta musculatura y elevarla a la vez que se mantiene su curvatura y posición natural. Así cuando el paciente hace el movimiento de apertura palpebral voluntario, el músculo está más tenso para poder ascender por sí mismo mismo. Si existe exceso de piel sobrante puede eliminarse y remodelar la zona con el láser.

Esta cirugía mínimamente invasiva se realiza aplicando anestesia local en el  tejido palpebral, y una sedación suave para que el paciente esté cómodo, pero no dormido del todo, porque es necesario que colabore en el momento de ajustar intraoperatoriamente la altura y el contorno palpebral. El procedimiento no deja cicatrices visibles, los resultados son naturales 100%, y la recuperación es exprés.En 60 min. la mirada recupera frescura, juventud y vitalidad.

Diferentes técnicas con LÁSER DE CO2

 

.- Técnica FAST (Focal Acné Scar Treatment).

Actuamos sobre las cicatrices más profundas de forma puntual y fraccionada. Se aplica láser de CO2 solo sobre zonas cicatriciales. Se utiliza sobre cicatrices tipo rolling, boxcar y icepick.

La opción más efectiva es la técnica FAST o puntiforme con el láser de CO2 que hará que la presencia de costras visibles sea mínima asociado a PRP – plasma rico en plaquetas, o un láser de CO2 menos agresivo o superficial sin llegar a dermis en el resto de la cara.

.– RESURFACING:

. A Favor; Si el área a tratar es muy amplia y el paciente desea una mejoría rápida porque se aplica láser de CO2 en toda la superficie facial. Es más rápido.

. En contra; El inconveniente es el periodo de reepitelizacion y convalecencia. Es más rápido pero también más agresivo.

    .- Técnica PUNTIFORME:

Se aplica el láser de CO2 sobre las cicatrices más profundas y estrechas para romper el anclaje fibroso y coagular las paredes de la cicatriz para que se cierren mejorando el aspecto. Como el uso del láser de CO2 es muy limitado la formación de heridas y costras es mínima.

Precauciones Standar   una sesión con Láser de Co2

Antes:

El día previsto para el tratamiento, no hay problema en ducharse, lavarse el pelo  y la cara  como de costumbre, evitando únicamente irritar o exfoliar la piel de la cara o la zona a tratar.

Después:

La sesión láser se realiza generalmente bajo el efecto de anestesia tópica, conseguida mediante el uso de una crema minutos antes del procedimiento,  pero en determinados casos se aplicará anestesia local, y la duración de ésta variará en función de la extensión de la zona a tratar, aunque suele ser de entre 30 a 90 minutos.

Inmediatamente después del tratamiento y por algunas horas, es normal sentir la piel tirante, enrojecida y con picor, como si se hubiera estado expuesto al sol. Suelen haber también costras diminutas de menos de un milímetro que desaparecen al cabo de una semana. Normalmente aparece enrojecimiento o inflamación local en la zona de tratamiento que desaparece rápidamente en los primeros días, seguido de un aspecto bronceado de la piel por la aparición de microcostras

Asimismo, la piel tendrá un aspecto marrón los primeros 5-7 días y después se renovará adquiriendo un tono rosado, por lo que se recomienda pasar la primera semana en casa. Habitualmente, es a partir del séptimo día cuando puede empezarse a utilizar maquillaje para cubrir el aspecto enrojecido de la piel y reincorporarse a la vida laboral y social.

Eso sí, hay que evitar la exposición solar (incluso con fotoprotector) por un tiempo y usar cremas hidratantes, así como cualquier otro producto prescrito por su médico.

 

¿Cuántas sesiones son necesarias?

El número de sesiones dependerá de la severidad del problema, así como de la intensidad del tratamiento, pudiendo ser necesarias de 1 a 3 sesiones en la mayoría de los casos. No obstante, cuanto mas profundas sean las lesiones es de esperar un número mayor de sesiones de tratamiento.