Complementar (combinar) la criolipólisis, acabar con la grasa localizada a través de frío.

 

Cuando se va a tratar a un paciente con adiposidades localizadas, hay que decidir cuál es el tratamiento que mejor se adapta a su problema y así obtener los resultados más cercanos a sus expectativas. Hay que hacer una evaluación para enfocar el tratamiento si es para grasa localizada o para reafirmar piel. De allí la importancia que tiene que los terapeutas estéticos tengan claro para qué sirve cada equipo y qué resultados reales pueden esperar de ellos. Se debe establecer el tratamiento de manera personalizada, combinando las mejores tecnologías del momento para conseguir un resultado completo: reducción de volumen, atenuación de esos depósitos de grasa corporal antiestéticamente localizada en ciertas áreas anatómicas, donde se ha atrincherado, y que resisten las dietas y el ejercicio, y a su vez combatiendo la laxitud cutánea que se puede producir con la pérdida de volumen.

Como ya hemos comentado la Criolipólisis es un  procedimiento que reduce los adipocitos expuestos a la acción del frío, este  se efectuar:

La técnica consiste en hacer un daño selectivo a la grasa subcutánea a través de la aplicación de frío controlado en la superficie de la piel, por cristalización(esos “cristales” terminan rompiendo la membrana del adipocito y la grasa se libera. Esta grasa no se licúa y desaparece, sino que se desestructura y se irá eliminando poco a poco por los sistemas de drenaje naturales), seguido de apoptosis y disolución progresiva de la célula con una pérdida gradual de lípidos en un corto periodo de tiempo, y por la lipólisis provocada por la estimulación del sistema nervioso simpático.

La Criolipólisis es adecuada para tratar cúmulos de grasa localizados,  por ejemplo en: abdomen, flancos, brazos, rodillas, cartucheras, muslos… disminuyendo su volumen. El frío de esta técnica llega a penetrar hasta 2 cm. siendo muy eficaz y reduciendo el tejido adiposo.

Aplicando frío, que varía entre los 2 y los 10 grados centígrados aproximadamente, se enfría selectivamente la grasa. Así, de una temperatura corporal de 36,5 grados llegamos a los 10-12. A esta temperatura el agua necesita menos grados para cambiar de estructura y congelarse. La grasa, sufre un efecto lipoclasico, se espesa y se solidifica cuando llega a los 10 grados. Lo mas interesante técnicamente hablando es que es que esa temperatura permite respetar el resto de los tejidos circundantes; el agua y la sangre siguen actuando de manera perfecta biológicamente. Por lo que los tejidos no sufren.

https://youtu.be/ZIc8FZg10Lg

Complementar (combinar) la criolipólisis

 Establecer Protocolos  para apoyar la Criolipolisis durante la misma sesión y/o en días anteriores o posteriores  dependerá de cada caso en particular (si hay flacidez o no, si hay celulitis o no, etc)

Se puede combinar la criolipólisis con otros tratamientos. De hecho se recomiendan los sistemas de drenaje, como los masajes y/o la presoterapia, para reducir el edema, ya que grasa localizada suele ir con celulitis edematosa.Hablamos de pacientes que no sólo van a reducir este acúmulo graso, sino que quieren una mejoría global. Podemos aprovechar para tonificar con otros tratamientos, como mesoterapia.

.- La aplicación previa de la presoterapia, podría estar justificada en caso de edema generalizado.

.- Generalmente en la misma sesión recomendamos combinar la Criolipólisis con Cavitación previa a la crió pero nunca con RadioFrecuencia.  En el caso de la cavitación el motivo técnico es por que  un efecto lipoclásico previo permite aumentar la concentración de triglicerido en el medio intersticial amplificando el efecto de congelación en la zona tratada.

En el caso de La RadioFrecuencia la aplicaríamos junto a un drenaje en días posteriores   favorecer la evacuación intersticial de los deshechos generados por los macrófagos. Hay que Recordar que la RadioFrecuencia contrapone el efecto de la bajada de temperatura (contracción de los tejidos) por la Criolipólisis, generando un incremento de la temperatura (Vasodilatación).

.- La RADIOFRECUENCIA mejora la eliminación de grasa localizada, y está especialmente indicada cuando hay flacidez cutánea, en la que al calentar la zona se produce una contracción de la misma. Al calentar estos tejidos internos se mejora la circulación sanguínea. Por lo que estaria recomendada en días posteriores a la aplicación de la Criolipólisis.

.- HIFU.  Los ultrasonidos generan calor como resultado de agitación microscópica al atravesar los diferentes tejidos. Por lo tanto la energía mecánica de la onda ultrasónica es absorbida como energía calorífica. Esta aparatología utiliza una frecuencia que llega hasta 200 kh, por eso es muy eficaz en la destrucción del tejido adiposo ya que se consigue llegar a los adipocitos que están hasta 1.5 cm por debajo de la dermis.

En definitiva la criolipólisis, la cavitación y el HIFU tienen parecidos, ya que estos dos son tratamientos de “liposucción sin cirugía” no invasivos contra la grasa localizada, prácticamente sin incidentes colaterales importantes y la eficacia de ambos tratamientos se basa en la ruptura de la membrana o paredes celulares, con lo que se ocasiona la destrucción selectiva e incruenta de la célula adiposa, con el fin de eliminar su contenido lipídico.

Como consejo: “no picotees de otros tratamientos, como radiofrecuencia,  cavitación o HIFU después de una Criolipólisis, porque tenemos un estado del adipocito, hay una cristalización de esa grasa y no debemos desestructurar ese mecanismo, tenemos que dejar que actúe libremente”. Si se puede realizar antes de aplicar la Criolipólisis.

 

¿Cuántas sesiones de Criolipólisis hacen falta?

Esa respuesta ira en función de la profundidad del tejido adiposo y de la reducción deseada, generalmente se estudia y se estima un tratamiento personalizado a cada paciente.

En Cuanto al tiempo que se requiere para ver los resultados, hay personas que tienen el metabolismo más activado y que en dos o tres semanas pueden ver resultados, pero la norma general el proceso necesita más tiempo… La grasa destruida es eliminada a lo largo de los 90 días posteriores a la realización del tratamiento. En función de la zona y el número de aplicaciones, se puede llegar a una reducción del 25% (2-5 cm). Además, estos cambios se mantienen en el largo plazo, durante hasta 3-5 años.

Dado que la criolipólisis actúa sobre la grasa superficial (subcutánea), no sobre la profunda. Los estudios hablan de una reducción de entre un 15% y un 40% de la capa de grasa tratada. Asi pues con la criolipólisis, siempre se consigue una disminución importante de la grasa” y aunque no todos el mundo se muestre satisfecho, un 81% de las personas que se lo han hecho han respondido de una forma positiva.